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FEBRERO 2002
¡Levántate, Paraguay!
Ser
prolífico en alguna expresión artística y todavía mantener
un alto nivel de calidad no es nada fácil. Aún los grandes
maestros de la música, la pintura y la escultura de siglos
pasados tuvieron sus altas y bajas en la creación de sus
obras. Sacar agua del pozo de la inspiración a veces es
fácil pero también puede costar.
Dentro
de la música católica de hoy hay pocos artistas que han
podido sacar producciones exitosas una tras otra. Entre ellos
sin duda está
Gladys
Garcete. Desde los 10 años esta
joven paraguaya ha dedicado su talento al Señor. Ahora,
como joven, su voz está
más bella
que nunca. Los años han visto un proceso de
maduración artística que se refleja en sus múltiples
producciones. Su nueva producción, la vigésima
tercera, se titula
Mi
alma se alegra, y es una mezcla de estilos y ritmos
que hacen brillar su talento como vocalista, compositora y
arreglista. Mi
alma se alegra abre con una canción sobre la bellísima
advocación mariana de la Rosa Mística: "Hay en
el cielo un jardín, un jardín de rosas de inigualable
esplendor, son las más hermosas. Ellas brotaron de ti, y en
tu pecho se anidan, pues este hermoso jardín, es tu corazón,
María. Dulce fragancia de amor, es tu alma, Madre mía..."
El mariachi es un estilo que no sólo se aprecia en México;
en Paraguay también es muy apreciado, y Gladys ofrece una
buena dosis de ello en este disco. "Mi alma se alegra"
la canción que le da título al disco, recoge las palabras
del Magnificat al son mexicano de trompetas y violines.
Estos mismos sonidos te invitan en "El Rey de reyes"
a proclamar con todo el alma, "El Rey de reyes es el
Señor." Y finalmente en "Bendecido" las
guitarras, junto con trompetas y violines nuevamente, te
recuerdan la gran bendición que tenemos como cristianos,
porque "Cristo vive en mí." Pero
cuando se trata de transmitir un mensaje de alegría Gladys no
se limita a un sólo estilo.
"Nos vamos a gozar" ofrece los sonidos de
cuernos y acordeones en estilo de cumbia para animarte a
"echarle leña al fuego" y gozar en el poder
libertador del Señor. "Dame fe" te transporta
a los viejos pueblos andaluces de España donde los rasgos de
las guitarras y los ritmos de las castañuelas evocan
sentimientos de convicción y fervor. La guitarra
flamenca que a solas acompaña a la voz de Gladys le da a la
canción un comienzo apasionado y auténtico. Mi
alma se alegra termina con un hermoso llamado a todos
los compatriotas de Gladys a levantarse para Cristo en
"Paraguay para Cristo": "Aquí en
Paraguay ha llegado un gran avivamiento, para los que claman
al Salvador las puertas están abiertas...De Asunción a
Pedro Juan, ciudad del este, de Pilar a Encarnación, desde el
Chaco a Concepción...Paraguay, Dios te levanta Paraguay, para
Cristo..."
¿Y
cómo será la vigésima cuarta producción de Gladys
Garcete?--te preguntarás. Puedes estar segurísimo que
el cielo no tiene límite para esta joven paraguaya.
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