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OCTUBRE 2002
Silvia
Mertins muestra cuál es el verdadero perfume musical
“Todo
lo puedo en él”, “Purificame”, “Como una avalancha”,
“Quien como tú”, son sólo algunas de las
canciones que
Silvia
Mertins
presenta en su nueva producción musical
El Perfume de mi
alabanza que transmite una intensa fuerza interpretativa así
como una
profunda vida de
fe.
Todo
esto va de la mano con unos impecables arreglos musicales que
muestran la armonía de la combinación de teclados, percusión,
charango presentes en este trabajo musical que está dedicado
principalmente –como dice la misma intérprete- “a mi
amado Jesús
por su infinita misericordia al llamarme a su servicio
a través del ministerio musical”.
Además
de estas cualidades musicales Silvia Mertins también
transmite la alegría de poder estar en presencia de Dios a
través de su canción “Que hermoso es”en las que expresa
la inmensa dicha de “estar en tu presencia y contemplar tu
gloria”. Pero no sólo eso Silvia demuestra a través de sus
canciones que “Todo lo puedo en El” una composición que
invita a los oyentes a confiar en Dios “pues su diestra
me sostiene y guía en el camino / Nada temeré si El está
conmigo / la armadura El me da para vencer al enemigo...”
Con
un ritmo contagiante de cumbias, baladas
y música pop, la cantante transmite una intensa vida
espiritual que está presente en medio de todos sus cantos.
“El perfume de mi alabanza” intenta precisamente impregnar
de un suave y delicado aroma de fe y esperanza en la presencia
de Dios.
Sandra
Franco cuenta el origen de su fortaleza
Mi
Fortaleza
es el título de la primera producción musical de
Sandra
Franco, una joven cantautora colombiana quien
a través
de este nuevo disco deleita a los oyentes con una especial
combinación de ritmos latinoamericanos pasando desde el
tradicional vals hasta la contagiante toada.
Bals,
rock, pop, rap y hasta una toada nos ofrece Sandra Franco,
quien por un momento dejó su profesión Negociadora
Internacional para dedicarse a esta producción que contiene
temas dedicados a reflexionar sobre el sentido de ser
“Hombres Nuevos”, pasando por una profunda obra musical
dedicada a la Virgen.
Efectivamente,
“Glorifica mi alma” es una composición que recuerda la
entrega de la Madre de Dios a través del Magníficat y como
ella enseña a sus hijos que “pues para Dios no hay nada
imposible, se ha fijado en su sierva humilde y con gozo le
cantaré en mi corazón...Y en
mi vientre tendré a su Hijo , a su dulce y amado Hijo...”
En “Madre del Alma” Franco con un contagioso ritmo
nos recuerda como “María es Madre de la Santidad, en la
alegría y el dolor / se mi modelo, peregrina y misionera,
intercesora, señora del amor humilde y blanca aurora.” A
través de una toada que nos transporta a vivir la alegría
brasileña y a recordar la fe del Cristo del Corcovado, Franco
nos dice “Ven a morar en mi.”
“Ven a quedarte aquí”-dice en la canción- a
morar en mi, te necesito mi Señor / ven a quedarte aquí, a
morar en mi / y una palabra sólo basta para sanarme mi Señor...”
Con estas palabras y con el ritmo de la toada, Franco inspira
la necesidad de abrir el corazón al Señor, de dejar que El
more en cada persona. Una
sabrosa cumbia colombiana es lo que nos presenta Franco en
“Grande es el Señor” y nos dice cómo él sólo con su
mirada es capaz de sanar hasta los corazones más enfermos.
“Porque grande son sus obras y sus maravillas / voy a
dejar atrás el miedo y cruzaré el desierto / si a mi lado yo
te siento mi Señor...”
Es
inevitable contagiarse de alegría con el ritmo salsero de
“Mosaico para ti” en la que realmente comprueba que “si
el Espíritu de Dios se mueve en mi, yo canto como David... y
si el Espíritu de Dios se mueve en mi yo danzo como
David...”
Una
de las virtudes más saltantes de este disco –producido por
el Minuto de Dios- es como la variedad de ritmos permite que
Franco se acerque de manera muy natural a todos los públicos
porque -como ella misma dice- “Hoy la música deja de ser más
que mil notas acompasadas, para convertirse en vivencia
personal, experiencia de Dios, regalo de su inagotable amor y
de su misericordia que nos habla en el sutil lenguaje de la
vida.”
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