|
|
 |
No importa el idioma: ¡Es
Ziza Fernandes!
Acostumbrados
a sus dulces canciones en su natal portugués, la cantante
brasilera
Ziza Fernandes ha hecho un especial regalo a sus
numerosos seguidores de habla hispana y, pensando en dar lo
mejor de su música, ha producido un disco enteramente en
idioma español al que ha titulado simplemente
Victoria.
Al escuchar a esta talentosa intérprete, uno no puede dejar
de expresar que sea cual sea el idioma en que canta, ella
siempre es única. Aunque es un deleite poder escuchar a esta
intensa cantante católica interpretar sus principales temas
en el querido idioma español que siempre tiene esa fuerza y
riqueza propia de la cultura hispana. Y es precisamente esa
riqueza musical la que Ziza regala a través de esta
producción que presenta la fuerza, tenacidad y melodiosa voz
de una de las principales artistas del mundo católico.
Como siempre el disco presenta, en ritmo de balada pop, la
increíble voz que posee Ziza, la destacada producción
musical que es una característica de cada una de sus
producciones. Para aquellos conocedores de las producciones
de la cantante es un honor poder escuchar sus más destacados
éxitos musicales en español. Canciones como “El alma de un
amigo” o “Fruto de partida” son sólo un ejemplo de esa
fuerza musical que posee esta brasilera.
Y coincidiendo con Ziza, la canción “Victoria”, es una de
las favoritas de este disco. Ella misma explica que: “Esta
es una de las canciones que más me gusta cantar. Siento la
gracia que en ella habita llevándome a mi verdadero lugar,
donde Dios me espera desde siempre...Todo adquiere un nuevo
color, el color de la eternidad en los pequeños gestos
delante de la cruz de cada día”.
“Canto a la vida”, es otra de esas canciones que con una
mezcla de Jazz y pop presenta la cantante quien, citando la
carta a los Romanos nos explica que: “Creo que los
padecimientos del tiempo presente no se pueden comparar con
la gloria que ha de manifestarse”.
Y cómo no mencionar la tierna canción “Cara de familia”
dedicada al padre, a la madre, a la familia que supo enseñar
las verdades de la vida: “Mi madre entrelazó mis manos
cuando aún eran pequeñas y me contó que había un Dios, y era
un tal papá del cielo, un gran papá”
Son tan diversos pero a la vez tan cercanos los temas que
toca Ziza en su disco. Algunos de ellos dedicados a la
alabanza, al agradecimiento, a la esperanza y otros
dedicados también a aquellos que se han alejado de la casa
de Dios. Así nos encontramos con la inspiradora “Vuelve a tu
casa”: “Mirando tus ojos, te veo perdido, viviendo tu vida
tan sólo en tu caminar...vuelve a tu casa, nada de falta, tu
padre te ama y te espera, quiere verte regresar”.
Finalmente la cantante citando a Filipenses resume cuál ha
sido el espíritu que le ha motivado a realizar esta
producción: “La Victoria ya estaba detrás de la cruz ...Era
la hora del Espíritu Santo. ¿De la vida? No espero nada, al
contrario, deseo darle a la vida todo de mi porque de Dios
ya todo lo recibí”.
Es un verdadero regalo poder escuchar cada una de las
canciones de Ziza que además de poseer una gran calidad
musical, transmite un mensaje donde aparece claramente que
la verdadera felicidad se encuentra en el Señor Jesús.
Talento, producción, mensaje, fuerza, vida, ¡Qué más se
puede pedir de una producción musical! Comparte con Ziza la
verdadera Victoria de la fe.
Verdadera música celestial brinda homenaje a San Pedro
Póveda
Leer
su vida y sus escritos es suficiente para poder tener la
certeza que estamos ante un verdadero santo de nuestros días.
San Pedro Póveda, gran santo español, mártir de la guerra
civil, impulsor de la educación, de la familia y de la
santidad, llega a nosotros de una manera realmente
celestial.
Sus profundas reflexiones, sus escritos y sus más íntimos
deseos de ser un verdadero soldado de Dios inspiraron un
nuevo disco producido por De La Raíz con la magnífica
dirección musical de Jonatán Narváez y por supuesto la
participación de
Luis Alfredo. El disco lleva como título una de las
frases que identifican a este santo:
Yo sólo fui un instrumento.
Esta producción que pretende ser un homenaje al Padre Póveda
quiere además recordar la inolvidable llegada del sacerdote
al Santuario de la Covadonga hace cien años.
Los productores del disco señalan que “creemos que los temas
incluidos en esta producción ayudarán a conocer un poco más
a Pedro Póveda, especialmente a los jóvenes. Muchos de ellos
quizás no habrán leído sus escritos, pero estamos seguros de
que podrán sentirse interpelados por la actualidad de estas
letras”
Efectivamente este sacerdote que supo entregar cada segundo
de su vida por la causa del Evangelio dejó al mundo un gran
legado a través de sus escritos que se han convertido en un
tesoro de la fe. Y son precisamente estos escritos que a
través de la música se convierten en verdaderos espacios de
oración.
¡Qué profundidad la de este santo! “Aspiración” es el título
de una de estas canciones que transmiten cuál era el
verdadero sentido de la vida de San Pedro: “Que yo piense
lo que tú quieres que piense, que yo quiera lo que tú
quieres que quiera, que yo hable lo que tú quieres que hable”.
Cada canción ha sido perfectamente pensada para acompañar un
momento intenso de oración. Además de la excelente
musicalización, las canciones cuentan con sonidos
ambientales naturales extraídos del mismo Santuario de
Covadonga. Es como trasladarse junto con San Pedro a cada
rincón donde él experimentó esta intensa vivencia de la fe.
La fuerza de esa decisión por una vida de fe entregada hasta
el extremo se transmite en la canción “Creí”, en la que el
santo demuestra cómo a pesar de las dificultades es
posible-- con la ayuda de Dios--vivir la entrega total:
“Creí, por eso hablé. Creer bien y enmudecer no es posible.
Mi creencia, mi fe no es vacilante”.
Y eso lo probó hasta la donación de su propia vida. En 1936
fue la ocasión exacta donde puso en evidencia lo que se iba
consolidando en su interior. Al ser detenido por un grupo de
soldados nunca ocultó su identidad diciendo: "Soy sacerdote
de Jesucristo". A la mañana siguiente su cuerpo aparecía con
signos de haber recibido disparos de bala.
“Nada” es otra de esas canciones que plasman el auténtico
espíritu del Padre Póveda: “sin El no se puede nada,
absolutamente nada”. El disco concluye con una canción que
lleva el título del mismo disco, “Yo sólo fui un
instrumento”, que es cantada en inglés por Hermano Seamus,
en francés por Daniel Facerías y en italiano por Cristina
Plancher.
Además la producción ofrece la música instrumental de
algunas de las canciones que motivan la creación de un
verdadero espacio espiritual. Este disco se convierte en un
auténtico instrumento de oración y profundización de la vida
cristiana, de cómo responder al llamado de Dios y de cómo
caminar hacia la santidad.
La vida y la muerte de este hombre de Dios pone de relieve
lo que escribió en 1925: "Los hombres y las mujeres de Dios
son inconfundibles. No se distinguen porque sean brillantes,
ni porque deslumbren, ni por su fortaleza humana, sino por
los frutos santos".
La Institución Teresiana introdujo su Causa de Canonización
en 1955. El 10 de octubre de 1993 fue beatificado por Juan
Pablo II y el pasado 4 de mayo de 2003, coincidiendo con la
visita del mismo Papa a España, fue canonizado en la
madrileña Plaza de Colón, junto con otros cuatro Beatos
españoles: José María Rubio, Genoveva Torres, Angela de la
Cruz y María Maravillas de Jesús.

|
|
|